La palabra "reserva" tiene un significado muy importante en la Biblia y se menciona en varios pasajes. En su sentido más básico, la reserva se refiere a la acción de guardar, proteger o preservar algo. En el contexto bíblico, este término se utiliza para describir tanto las reservas materiales como las espirituales.
La etimología de la palabra "reserva" proviene del latín "reservare", que significa "guardar", "mantener aparte" o "proteger". Esta palabra se originó en el ámbito militar para referirse a la acción de guardar tropas o suministros para su uso futuro. Con el tiempo, su significado se amplió y se comenzó a utilizar en un sentido más general para denotar la acción de conservar o guardar algo valioso.
En la Biblia, el concepto de reserva adquiere un significado más profundo. Por ejemplo, en el libro de Mateo, Jesús habla sobre la necesidad de no acumular tesoros en la tierra, donde pueden ser destruidos o robados, sino de acumular "tesoros en el cielo", es decir, reservas espirituales que perduran más allá de esta vida terrenal.
En el Antiguo Testamento, encontramos varios pasajes que hablan de la reserva material de alimentos y provisiones. Por ejemplo, en el libro de Génesis, se relata cómo José, en su papel de gobernador de Egipto, almacenó grandes cantidades de alimentos durante los años de abundancia para enfrentar los años de escasez que se avecinaban. Esta reserva de alimentos no solo benefició a Egipto, sino que también permitió a José ayudar a su familia y a otros pueblos durante el tiempo de hambruna.
Pero la reserva en la Biblia no se limita solo a las provisiones materiales. También se hace referencia a la reserva espiritual que Dios tiene para aquellos que le temen y confían en Él. En el libro de Salmos, se menciona que Dios guarda a los justos y los protege como en un refugio seguro. Asimismo, en el libro de Apocalipsis, se habla de una "reserva" celestial, donde Dios guarda a aquellos que han sido redimidos por la sangre de Jesucristo.
En resumen, la palabra reserva tiene un significado importante en la Biblia. Se refiere tanto a la acción de almacenar y proteger provisiones materiales, como a la reserva espiritual que Dios tiene para aquellos que le temen y confían en Él. Esta idea de reserva implica confianza en la provisión divina y la seguridad de que Dios cuidará de aquellos que confían en Él.
Última actualización: 12 octubre, 2023
Hemos encontrado los siguientes pasajes que hablan de reserva:
Génesis 39:9
No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto tú eres su mujer; ¿cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios?
Salmos 27:5
Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; Me ocultará en lo reservado de su morada; Sobre una roca me pondrá en alto.
Ezequiel 48:8
Junto al límite de Judá, desde el lado del oriente hasta el lado del mar, estará la porción que reservaréis de veinticinco mil cañas de anchura, y de longitud como cualquiera de las otras partes, esto es, desde el lado del oriente hasta el lado del mar; y el santuario estará en medio de ella.
Ezequiel 48:9
La porción que reservaréis para Jehová tendrá de longitud veinticinco mil cañas, y diez mil de ancho.
Ezequiel 48:20
Toda la porción reservada de veinticinco mil cañas por veinticinco mil en cuadro, reservaréis como porción para el santuario, y para la posesión de la ciudad.
Hechos 25:21
Mas como Pablo apeló para que se le reservase para el conocimiento de Augusto, mandé que le custodiasen hasta que le enviara yo a César.
Romanos 11:4
Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal.
1 Pedro 1:4
para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros,
2 Pedro 2:17
Estos son fuentes sin agua, y nubes empujadas por la tormenta; para los cuales la más densa oscuridad está reservada para siempre.
2 Pedro 3:7
pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos.