Diccionario bíblico
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Significado bíblico, etimología y origen



Mano de Dios Significado Bíblico



El término "Mano de Dios" es una expresión que se encuentra en la Biblia y que tiene un significado muy profundo y relevante. A lo largo de las escrituras, este concepto aparece en diferentes contextos y con diversas connotaciones, pero siempre representa la intervención divina y el poder sobrenatural de Dios.

La etimología de esta expresión proviene del hebreo, donde se traduce como "yad Elohim". La palabra "yad" significa "mano" y se utiliza para referirse tanto a la extremidad física como a su función o poder. Por su parte, "Elohim" es uno de los nombres hebreos para Dios, que denota su grandeza y poderío.

La primera mención de la Mano de Dios en la Biblia se encuentra en el libro del Éxodo, durante la narrativa de la liberación del pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto. En este relato, Dios utiliza su mano para realizar las diez plagas que convencen al faraón de dejar salir al pueblo. Esta acción de la Mano de Dios demuestra su poder y dominio sobre la creación.

Otro pasaje importante donde se menciona la Mano de Dios es en el libro de los Salmos. En el Salmo 139, el salmista expresa su asombro ante la presencia y el conocimiento de Dios, afirmando que "si subo a los cielos, allí estás tú; si en el abismo hago mi cama, allí estás también. Si tomara las alas del alba y me estableciera en los extremos del mar, aun allí me guiará tu mano y me asirá tu diestra" (Salmo 139:8-10).

Este pasaje muestra cómo la Mano de Dios es un símbolo de su cuidado y protección constante. Aunque el salmista intente escapar o alejarse de la presencia de Dios, su Mano siempre lo alcanzará y lo guiará. Esto refleja la omnipresencia y la providencia divina, que están presentes en todas las situaciones y lugares.

En el Nuevo Testamento, la Mano de Dios adquiere un significado aún más profundo a través de la encarnación de Jesucristo. En el Evangelio de Mateo, Jesús utiliza esta expresión cuando habla de su poder sanador y de su autoridad para perdonar pecados. En Mateo 12:10, Jesús pregunta a los fariseos: "¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si esta se le cae en un hoyo en día de reposo, no la eche mano y la levante?" En este pasaje, Jesús se presenta como el Hijo de Dios cuya Mano tiene el poder de sanar y levantar a los caídos.

Además, la Mano de Dios también está presente en la crucifixión de Jesús. En el libro de Hechos, Pedro hace referencia a esto al predicar ante el pueblo de Israel: "A este Jesús, entregado conforme al determinado consejo y presciencia de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole" (Hechos 2:23). Aquí, la Mano de Dios se refiere a su permiso y plan soberano para la muerte de Jesús como sacrificio redentor por nuestros pecados.

En resumen, la Mano de Dios es una expresión bíblica que representa la intervención divina y el poder sobrenatural de Dios. A lo largo de las escrituras, se utiliza para simbolizar su dominio sobre la creación, su cuidado y protección constante, así como el poder sanador y salvador de Jesucristo. Esta expresión puede ser interpretada como un recordatorio de que Dios está presente en todas las situaciones y lugares, y que su Mano siempre está extendida para guiarnos y levantarnos.

Última actualización: 03 febrero, 2024


Versículos de Mano de Dios


Hemos encontrado los siguientes pasajes que hablan de mano de dios:

Génesis 14:22 Y respondió Abram al rey de Sodoma: He alzado mi mano a Jehová Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra,

Génesis 31:42 Si el Dios de mi padre, Dios de Abraham y temor de Isaac, no estuviera conmigo, de cierto me enviarías ahora con las manos vacías; pero Dios vio mi aflicción y el trabajo de mis manos, y te reprendió anoche.

Éxodo 24:11 Mas no extendió su mano sobre los príncipes de los hijos de Israel; y vieron a Dios, y comieron y bebieron.

Éxodo 34:29 Y aconteció que descendiendo Moisés del monte Sinaí con las dos tablas del testimonio en su mano, al descender del monte, no sabía Moisés que la piel de su rostro resplandecía, después que hubo hablado con Dios.

Deuteronomio 1:25 Y tomaron en sus manos del fruto del país, y nos lo trajeron, y nos dieron cuenta, y dijeron: Es buena la tierra que Jehová nuestro Dios nos da.

Deuteronomio 4:28 Y serviréis allí a dioses hechos de manos de hombres, de madera y piedra, que no ven, ni oyen, ni comen, ni huelen.

Deuteronomio 4:34 ¿O ha intentado Dios venir a tomar para sí una nación de en medio de otra nación, con pruebas, con señales, con milagros y con guerra, y mano poderosa y brazo extendido, y hechos aterradores como todo lo que hizo con vosotros Jehová vuestro Dios en Egipto ante tus ojos?

Deuteronomio 11:2 Y comprended hoy, porque no hablo con vuestros hijos que no han sabido ni visto el castigo de Jehová vuestro Dios, su grandeza, su mano poderosa, y su brazo extendido,

Deuteronomio 12:7 y comeréis allí delante de Jehová vuestro Dios, y os alegraréis, vosotros y vuestras familias, en toda obra de vuestras manos en la cual Jehová tu Dios te hubiere bendecido.

Deuteronomio 12:11 Y al lugar que Jehová vuestro Dios escogiere para poner en él su nombre, allí llevaréis todas las cosas que yo os mando: vuestros holocaustos, vuestros sacrificios, vuestros diezmos, las ofrendas elevadas de vuestras manos, y todo lo escogido de los votos que hubiereis prometido a Jehová.



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