La palabra "estruendo" tiene un significado muy interesante dentro del contexto bíblico. En la Biblia, esta palabra se utiliza para describir diversas situaciones y eventos que implican ruidos fuertes, conmociones y conmociones. El término proviene del latín "struendus", que significa "ruido ensordecedor". Su origen se remonta a los tiempos antiguos, donde los sonidos fuertes y los estruendos se consideraban señales divinas o manifestaciones del poder de Dios.
En la Biblia, el estruendo se menciona en varios contextos. A menudo se asocia con la manifestación de la presencia de Dios o con su intervención en la vida de las personas. Por ejemplo, en el libro del Éxodo, se describe el momento en que Dios entrega los Diez Mandamientos a Moisés en el monte Sinaí. Durante este evento trascendental, se produjo un gran estruendo, que se describe en el versículo 18: "Todo el monte Sinaí humeaba, porque Jehová había descendido sobre él en fuego; el humo subía como el humo de un horno, y todo el monte se estremecía en gran manera".
El estruendo también se menciona en el contexto de las batallas y los juicios divinos. En el libro de Josué, por ejemplo, se relata la caída de los muros de Jericó después de que los israelitas marcharon alrededor de la ciudad durante siete días. El séptimo día, cuando los sacerdotes tocaron las trompetas y todo el pueblo gritó, "el muro cayó, derribado por sus cimientos, y el pueblo subió a la ciudad, cada uno derecho hacia adelante". Este evento estuvo acompañado por un gran estruendo, que simbolizaba la intervención divina en favor de los israelitas.
Además, el estruendo también se menciona en el contexto del juicio final y el fin del mundo. En el libro de Apocalipsis, se describe el momento en que Jesucristo regresa a la Tierra para juzgar a vivos y muertos. Según el versículo 8 del capítulo 1, "he aquí, viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén". Este evento estará acompañado por un gran estruendo, que simboliza la majestuosidad y el poder de la venida de Cristo.
En resumen, la palabra "estruendo" en la Biblia tiene un significado profundo y simbólico. Se utiliza para describir eventos importantes y sobrenaturales, que implican la presencia de Dios y su intervención en la vida de las personas. El estruendo se asocia con el poder divino y la manifestación de su gloria. A través de estos pasajes bíblicos, podemos entender que el estruendo tiene un propósito y un significado más allá del ruido en sí mismo. Es un recordatorio de la presencia y el poder de Dios en nuestras vidas.
Última actualización: 12 octubre, 2023
Hemos encontrado los siguientes pasajes que hablan de estruendo:
1 Samuel 4:14
Cuando Elí oyó el estruendo de la gritería, dijo: ¿Qué estruendo de alboroto es este? Y aquel hombre vino aprisa y dio las nuevas a Elí.
1 Samuel 7:10
Y aconteció que mientras Samuel sacrificaba el holocausto, los filisteos llegaron para pelear con los hijos de Israel. Mas Jehová tronó aquel día con gran estruendo sobre los filisteos, y los atemorizó, y fueron vencidos delante de Israel.
1 Reyes 1:45
y el sacerdote Sadoc y el profeta Natán lo han ungido por rey en Gihón, y de allí han subido con alegrías, y la ciudad está llena de estruendo. Este es el alboroto que habéis oído.
1 Crónicas 14:15
Y así que oigas venir un estruendo por las copas de las balsameras, sal luego a la batalla, porque Dios saldrá delante de ti y herirá el ejército de los filisteos.
2 Crónicas 23:12
Cuando Atalía oyó el estruendo de la gente que corría, y de los que aclamaban al rey, vino al pueblo a la casa de Jehová;
Salmos 93:4
Jehová en las alturas es más poderoso Que el estruendo de las muchas aguas, Más que las recias ondas del mar.
Isaías 13:4
Estruendo de multitud en los montes, como de mucho pueblo; estruendo de ruido de reinos, de naciones reunidas; Jehová de los ejércitos pasa revista a las tropas para la batalla.
Isaías 33:3
Los pueblos huyeron a la voz del estruendo; las naciones fueron esparcidas al levantarte tú.
Jeremías 6:23
Arco y jabalina empuñarán; crueles son, y no tendrán misericordia; su estruendo brama como el mar, y montarán a caballo como hombres dispuestos para la guerra, contra ti, oh hija de Sion.
Ezequiel 3:12
Y me levantó el Espíritu, y oí detrás de mí una voz de gran estruendo, que decía: Bendita sea la gloria de Jehová desde su lugar.