El término "campo" es mencionado en numerosas ocasiones en la Biblia y tiene un significado simbólico y espiritual muy profundo. Originado del latín "campus" y del griego "kampos", su etimología se refiere a un terreno abierto y extenso, generalmente utilizado para la agricultura.
En la Biblia, el campo representa tanto lo físico como lo espiritual. Físicamente, se refiere a la tierra cultivable donde se siembran semillas y se cosechan frutos. Es el lugar donde se trabaja y se obtienen los alimentos necesarios para la vida. En este sentido, el campo representa el trabajo duro, la dedicación y el cuidado que se requiere para obtener frutos.
En términos espirituales, el campo se asocia con la siembra de la Palabra de Dios y el crecimiento espiritual. En varias parábolas de Jesús, como la del sembrador (Mateo 13:1-23) y la de la cizaña (Mateo 13:24-30), el campo representa el corazón humano, donde la semilla de la Palabra de Dios es sembrada.
El campo también se relaciona con la provisión divina y la bendición de Dios. En el Salmo 65:9-13, se menciona cómo Dios bendice el campo, lo riega y lo llena de abundancia. Además, en el Antiguo Testamento, se establece que los israelitas debían dejar un remanente sin cosechar en sus campos como provisión para los pobres y los extranjeros (Levítico 23:22). Esto muestra la importancia de compartir y mostrar generosidad a través de los frutos del campo.
Otro aspecto relevante del campo en la Biblia es su contraste con la ciudad. Mientras que el campo representa la naturaleza, la tranquilidad y la simplicidad, la ciudad se asocia con la agitación, la corrupción y la opulencia. En este sentido, el campo también puede simbolizar la búsqueda de la paz interior y la conexión con la naturaleza como medio para acercarse a Dios.
En resumen, el campo es una palabra que tiene un significado profundo en la Biblia. Representa tanto lo físico como lo espiritual, desde la tierra cultivable donde se obtienen alimentos, hasta el corazón humano donde se siembra la Palabra de Dios. Además, el campo simboliza la provisión divina, la bendición de Dios, la generosidad y la búsqueda de la paz interior. Su etimología y origen nos remontan a la idea de un terreno abierto y extenso, donde se siembran semillas y se cosechan frutos.
Última actualización: 03 febrero, 2024
Hemos encontrado los siguientes pasajes que hablan de campo:
Génesis 2:5
y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del campo antes que naciese; porque Jehová Dios aún no había hecho llover sobre la tierra, ni había hombre para que labrase la tierra,
Génesis 2:20
Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; mas para Adán no se halló ayuda idónea para él.
Génesis 3:1
Desobediencia del hombre Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?
Génesis 3:18
Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.
Génesis 4:8
Y dijo Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató.
Génesis 24:63
Y había salido Isaac a meditar al campo, a la hora de la tarde; y alzando sus ojos miró, y he aquí los camellos que venían.
Génesis 30:16
Cuando, pues, Jacob volvía del campo a la tarde, salió Lea a él, y le dijo: Llégate a mí, porque a la verdad te he alquilado por las mandrágoras de mi hijo. Y durmió con ella aquella noche.
Génesis 32:3
Y envió Jacob mensajeros delante de sí a Esaú su hermano, a la tierra de Seir, campo de Edom.
Génesis 34:7
Y los hijos de Jacob vinieron del campo cuando lo supieron; y se entristecieron los varones, y se enojaron mucho, porque hizo vileza en Israel acostándose con la hija de Jacob, lo que no se debía haber hecho.
Génesis 34:28
Tomaron sus ovejas y vacas y sus asnos, y lo que había en la ciudad y en el campo,