La palabra "contaminar" tiene un significado bíblico muy profundo y relevante en la Biblia. En su sentido más básico, el término se refiere a la acción de corromper o ensuciar algo que originalmente era puro y santo. En la Biblia, la contaminación está relacionada principalmente con la impureza moral y espiritual.
La palabra "contaminar" tiene su origen en el latín "contaminare", que significa "manchar" o "corromper". Esta palabra latina a su vez proviene del término "contaminatus", que se forma por la unión de "con", que significa "con" o "junto a", y "taminatus", que proviene de "tamen", que significa "tocar" o "manchar". Por lo tanto, el concepto de contaminar implica la idea de tocar o manchar algo.
En la Biblia, la palabra "contaminar" se utiliza para describir diferentes situaciones en las que algo o alguien se vuelve impuro o corrupto. Se menciona tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento, y se asocia con pecados como la idolatría, la inmoralidad sexual, la injusticia y la falta de obediencia a Dios.
En el Antiguo Testamento, el término "contaminar" se encuentra en varios pasajes que hablan sobre la impureza ceremonial y moral. Por ejemplo, en Levítico 11:43-44, se menciona que los israelitas no debían contaminarse con los animales impuros que Dios les prohibió comer: "No os contaminéis por ninguna de estas cosas; porque en todas estas se contaminaron las naciones que yo echo de delante de vosotros. Y la tierra fue contaminada; yo visitaré, pues, su maldad sobre ella, y la tierra vomitará a sus moradores".
En el Nuevo Testamento, Jesús también habla sobre la contaminación moral y espiritual. En Marcos 7:20-23, Jesús enseña que no es lo que entra en el cuerpo lo que contamina a una persona, sino lo que sale de su corazón: "Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre".
La palabra "contaminar" en la Biblia nos recuerda la importancia de mantenernos alejados de todo aquello que pueda corromper nuestra relación con Dios y con los demás. Nos insta a vivir una vida de pureza moral y espiritual, evitando todo aquello que pueda manchar nuestra alma y separarnos de la voluntad de Dios.
En conclusión, el significado bíblico de la palabra "contaminar" implica la idea de corromper o ensuciar algo que originalmente era puro y santo. Se refiere principalmente a la impureza moral y espiritual, y se encuentra tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento. La palabra tiene su origen en el latín "contaminare", que significa "manchar" o "corromper". En la Biblia, se utiliza para describir diferentes situaciones en las que algo o alguien se vuelve impuro o corrupto. Nos recuerda la importancia de mantenernos alejados de todo aquello que pueda manchar nuestra relación con Dios y con los demás, y vivir una vida de pureza moral y espiritual.
Última actualización: 12 octubre, 2023
Hemos encontrado los siguientes pasajes que hablan de contaminar:
Levítico 21:3
o por su hermana virgen, a él cercana, la cual no haya tenido marido, por ella se contaminará.
Levítico 21:4
No se contaminará como cualquier hombre de su pueblo, haciéndose inmundo.
Números 6:7
Ni aun por su padre ni por su madre, ni por su hermano ni por su hermana, podrá contaminarse cuando mueran; porque la consagración de su Dios tiene sobre su cabeza.
Deuteronomio 21:23
no dejaréis que su cuerpo pase la noche sobre el madero; sin falta lo enterrarás el mismo día, porque maldito por Dios es el colgado; y no contaminarás tu tierra que Jehová tu Dios te da por heredad.
2 Reyes 23:16
Y se volvió Josías, y viendo los sepulcros que estaban allí en el monte, envió y sacó los huesos de los sepulcros, y los quemó sobre el altar para contaminarlo, conforme a la palabra de Jehová que había profetizado el varón de Dios, el cual había anunciado esto.
Ezequiel 22:3
Dirás, pues: Así ha dicho Jehová el Señor: ¡Ciudad derramadora de sangre en medio de sí, para que venga su hora, y que hizo ídolos contra sí misma para contaminarse!
Ezequiel 22:26
Sus sacerdotes violaron mi ley, y contaminaron mis santuarios; entre lo santo y lo profano no hicieron diferencia, ni distinguieron entre inmundo y limpio; y de mis días de reposo apartaron sus ojos, y yo he sido profanado en medio de ellos.
Ezequiel 36:18
Y derramé mi ira sobre ellos por la sangre que derramaron sobre la tierra; porque con sus ídolos la contaminaron.
Sofonías 3:4
Sus profetas son livianos, hombres prevaricadores; sus sacerdotes contaminaron el santuario, falsearon la ley.
Marcos 7:18
Él les dijo: ¿También vosotros estáis así sin entendimiento? ¿No entendéis que todo lo de fuera que entra en el hombre, no le puede contaminar,